Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

FLICKR

www.flickr.com
Elementos de J.Urrea Ir a la galería de J.Urrea

viernes, 20 de diciembre de 2013

Publicidad (mermelada) política pagada.


Se ha iniciado la publicidad política autorizada para las elecciones de marzo; las calles se empapelarán, los cielos brillarán con vallas fulgurantes, los periódicos ampliarán su paginación para dar campo a largas columnas de avisos y las emisoras radiales colapsarán con cuñas que terminarán velozmente informando que son “Publicidad política pagada”; será difícil encontrar ideas, propuestas, verdades en el mar de promesas redactadas de todas las formas posibles, e identificar la auténtica sonrisa de los candidatos en sus imágenes.

Sin embargo, en esa mojiganga comercial, en la que se reparte la mermelada de la pauta, la normatividad legal de nuestro país dejó por fuera a la televisión. Resulta por lo menos curioso ver cómo en las Leyes 130 y 1475, que reglamentan lo concerniente a los partidos políticos y procesos electorales, y mediante un concepto -el 10920-2012 del Consejo Nacional Electoral- se autoriza la propaganda exterior, radio y prensa; además, se  establecen espacios gratuitos de participación de candidatos en los canales de televisión radiodifundidos, públicos y privados, pero se prohíbe rotundamente, la propaganda política pagada en la televisión, excepto para las campañas presidenciales.

Es decir, la televisión no solo, no puede comercializar pauta, sino que debe destinar espacios gratuitos para que los candidatos expongan sus propuestas, cosa que no se les demanda a otros medios de comunicación.

Es injusto para los canales de televisión, comercialmente hablando, que por ser eficientes en el impacto mediático, deban privarse de percibir los ingresos que, por concepto de pauta, dejan las campañas políticas; situación similar se presenta con la publicidad del licor, la que tiene restricciones superiores para el medio audiovisual.

No es que, como televidente, me guste encontrar plagados de publicidad política a los canales de tv, o que me parezca bien que se incite al consumo de licor; se trata es, de que se midan con el mismo rasero las posibilidades comerciales y de que, en una época de abundancia, la propaganda electoral se permita en todos los medios en igualdad de condiciones.

Lo que sí puede hacer la ‘tele’, según la circular de la Autoridad Nacional de Televisión y el Consejo Nacional Electoral, es “solo presentar candidatos en los noticieros y en los espacios de opinión durante la campaña electoral, garantizando el pluralismo”; habrá que ver, qué entienden por pluralismo los ‘mercaderes audiovisuales’ de la región, pues por algo se han ‘peleado’, de todas las formas posibles, los espacios noticiosos regionales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar su comentario.