sábado, 22 de marzo de 2014
MERCADOS RELEVANTES DE TV.
Desde
el 2008, la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC),viene trabajando en
la definición de los mercados relevantes para el sector audiovisual y, ha
avanzado mucho más, desde que asumió algunas de las funciones de la extinta Comisión
Nacional de Televisión; como parte del estudio que viene adelantando el ente regulador,
se han expedido varios documentos en los que se pretende definir los servicios
de televisión en un entorno convergente, lo que finalmente terminará -esperamos
que con buen criterio y escuchando a las actores del sector- con la regulación
de los servicios audiovisuales en diferentes plataformas.
Los informes
están disponibles en la página web de la entidad desde enero de este año y, en
los plazos establecidos, han sido objeto de análisis y comentarios de la
industria, aunque todos han manifestado la necesidad de más tiempo para hacer
sus aportes; se puede apreciar cómo: los canales privados nacionales, UNE, ETB
y Direct Tv, enviaron sus inquietudes, que hacen referencia, en términos
generales, a la participación en el mercado de las denominadas OTT (Over the
top): plataformas que prestan servicios de televisión, como por ejemplo
Netflix, pero que no son objeto de control ni de regulación de la autoridades; aparecen
allí también cuestionamientos sobre la participación en la torta publicitaria
de los canales codificados, que equivale, según un estudio de Cifras & Conceptos,
a un 10% del mercado, es decir, aproximadamente al 38,2% de lo que factura la
televisión abierta en Colombia, valores que se negocian en el exterior y que no
aportan a la televisión pública.
Dentro
de las inquietudes formuladas, aparecen algunas que lo llevan a uno a
cuestionarse sobre: ¿por qué no se pronunciaron en su momento la televisión pública
nacional ni regional?, pues son los operadores del servicio de televisión por
suscripción, los que reclaman modelos de financiación de la tv pública, en los
que los usuarios del servicio pagarían un tributo directamente para financiarla;
también se encuentran interrogantes sobre el uso de señales abiertas en canales
cerrados, por un asunto de derechos patrimoniales, y la solicitud de considerar
como eventos de interés general algunos acontecimientos culturales y
deportivos, a los que se podría acceder por parte de los canales abiertos y
cerrados, mediando la Autoridad Nacional de Televisón, -reglamentación que ya
existe pero que es inviable, pues va en detrimento del negocio de la tv-; todos
las anteriores apreciaciones, en últimas, son el reflejo de que cada uno de los
operadores, “va por lo suyo”.
Aún
hay tiempo de que se pongan los ojos en los estudios que adelanta la CRC; el
próximo 31 de marzo habrá un foro para socializar los avances y escuchar a la
industria, -esto indica que se aproxima la recta final-, y debe entonces el
sector estar al tanto de aquello en lo que, la nueva regulación que se avecina,
seguramente le afectará, para bien o para mal, dentro del modelo de negocio.
jueves, 20 de marzo de 2014
martes, 11 de marzo de 2014
La Tv., ganará las elecciones.
El
próximo domingo 9 de marzo será un día de reto para los medios de comunicación,
que deberán informar de manera permanente, el avance de la jornada electoral en
la que se elegirán Senadores, Representantes a la Cámara y Parlamentarios
Andinos; la televisión encontrará en este evento político una ocasión propicia
para demostrar su preponderancia en la jerarquía de medios masivos, pues,
gracias a las posibilidades técnicas actuales, cuenta con: la inmediatez que otrora solo tenía
la radio, el poder de la imagen televisada, que permite ser testigo de
primera mano de lo que sucede en un acontecimiento de trascendencia nacional y,
por la misma importancia del evento, la disposición de tiempo necesaria para
profundizar en el análisis, propio del periodismo escrito.
Los
ritmos de consumo de imagen en movimiento han cambiado; el concepto de ‘en cualquier
momento y lugar’ que imponen los medios digitales, privilegia los contenidos
por demanda, es decir asincrónicos; pero, en el campo de los eventos en directo
-los que se producen y transmiten en tiempo real- la televisión convencional
sigue siendo la opción preferida y, seguramente, ganará en las elecciones; los comicios
electorales que se avecinan, tendrán un espacio importante en los canales de
televisión, nacionales, regionales y locales, los que dedicarán horas de
producción a la amplificación de los resultados entregados por la Registraduría,
acompañados de expertos analistas que le explicarán a la opinión pública el
mapa y alcances de la política nacional, aterrizada a la comunidad de
influencia.
Otra
de las ganadoras en la jornada electoral será la transmedialidad, entendida
como la complementariedad de contenidos presentados en diferentes medios o
soportes; así, las redes sociales, los portales de internet, junto a la radio y
la tv. desplegarán un amplio abanico de información, presentada en muchas
formas posibles: en textos cortos, infografías, fotografías y extensos análisis
en mesas de debate; allí se beneficiará la audiencia, que tendrá muchas
opciones para informarse.
Deberán
los medios, el próximo domingo, contando con la omnipresencia a la que nos
hemos referido, estar vigilantes, para comunicar a la comunidad con efectividad,
responsabilidad e inmediatez, ‘lo bueno, lo malo y lo feo’ de la jornada
electoral.
lunes, 24 de febrero de 2014
Medios que se acallan, redes que gritan.
En
el reino de los nativos digitales, de los jóvenes que crecieron con los
dispositivos electrónicos y la interactividad de las redes, no es nuevo que los
murmullos de las esquinas se conviertan en estruendosos reclamos, gestados a
través de los medios virtuales y materializados en conglomeraciones
monumentales.
Antecedentes
como la caída de Mubarak en 2011, cuando los jóvenes, a través de internet,
hicieron coincidir su inconformidad y, posteriormente, la presentaron al mundo,
permitiendo conocer el poder de la revolución egipcia, son un ejemplo de la
capacidad de los medios digitales para develar lo que los dictadores,
arbitrariamente y menoscabando la libertad de información, han pretendido esconder,
cerrando medios, reprimiendo periodistas y poniendo talanqueras al ejercicio
informativo.
El
reciente caso de Venezuela, donde se ha torpedeado la función de los medios de
comunicación convencionales, tales como los periódicos de la oposición, a los
que el papel les escasea, mientras los oficialistas acceden sin impuestos ni prórrogas
a la materia prima; donde además se censuran canales: los nacionales con una
tal ley de “responsabilidad”, y los internacionales como NTN24 –al cual, los operadores de cable venezolanos debieron
sacar del aire, so pena de represalias gubernamentales-, pone de manifiesto la
necesidad de ampliar y apoyar la política pública de reducción de la brecha
digital, garantizando el acceso libre y democrático a las tecnologías de la
información y la comunicación, pues gracias a ellas y nuevamente a los jóvenes
indignados, Venezuela, hoy, es tendencia mundial en las redes sociales y se
encuentra en la mira de los medios de comunicación convencionales y digitales, permitiendo
la circulación de la información al interior del país y la difusión de imágenes y testimonios con múltiples
puntos de vista para el mundo.
Cuando
los medios están en las manos de cualquiera que pueda acceder a un dispositivo
móvil con acceso a internet, -aunque los enemigos de la verdad intenten también
bloquear los soportes digitales, como es el caso de tuiter, que ha manifestado
en comunicado reciente, bloqueos parciales en Venezuela-, es mucho más difícil aplicar
censura, puesto que la información, en ese caso, es ubicua y la tecnología para
difundirla es alcanzable.
La
virtud del periodismo ciudadano es la
omnipresencia y la polifonía, pero debe,
como cualquier forma de periodismo, ser fiel a la verdad; por eso, no se
puede permitir que caiga en la manipulación, para que las manifestaciones
digitales no pierdan legitimidad.
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