Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

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jueves, 12 de marzo de 2015

CUALIFICACIÓN Vs REMUNERACIÓN


Mucho revuelo se ha visto por estos días con la convocatoria que Colciencias realizó el año pasado para traer “cerebros fugados” a hacer investigación en Colombia; los doctores no están satisfechos –y con justa razón- porque, a un grupo importante de ellos, los tienen sentados y “pasando trabajos” -según ellos mismos lo han expresado en algunos medios de comunicación- ya que los convenios con las universidades o entidades empleadoras, aún no se han perfeccionado.

Detener el trabajo de un PHD, por cuenta de la falta de planeación de la entidad encargada de la ciencia, tecnología e innovación, acarrea –además de los obvios problemas en las finanzas personales e incluso anímicos- dilatar los procesos de investigación, que para el caso de las ciencias sociales -sólo por citar uno- pueden depender de momentos, situaciones o circunstancias específicas que, sólo se dan en una hora y lugar determinados; es decir, que el tiempo perdido es invaluable y, en un país como el nuestro, donde se investiga poco, cada minuto cuenta para entregar resultados que pueden redundar en desarrollo y transformación productiva.

Según las cifras del Consejo Nacional de Acreditación (CNA),en un estudio realizado en 2011, en Colombia se gradúan al año 245 doctores, aunque se habla de un crecimiento del 47% en el 2013 y, de acuerdo con el Ministerio de Educación Nacional, el salario promedio de un PHD puede estar alrededor de los 5 millones de pesos: ¡muy poco! si se tiene en cuenta que la inversión para culminar los estudios puede estar cercana a los 50 millones de pesos y varios años de trabajo arduo.

Se ha disparado una carrera descontrolada por la cualificación profesional; eso -por supuesto- no es malo, pero debería estar acompañada por un esfuerzo de remuneración de las empresas y las universidades; resulta desconcertante encontrar ofertas laborales en donde se busque a un comunicador social con maestría y el salario ofrecido sea de 800 mil pesos; no están tan lejos las instituciones de educación superior, que ponen como requisito mínimo para acceder a una plaza como profesor, el grado de maestría, con  salarios promedio de 2 millones de pesos.

Entonces… ¡La cualificación no es proporcional a la remuneración! 


Zapping: Este año la televisión pública alcanzó 40 nominaciones en las 30 categorías de los premios India Catalina: 27 para Señal Colombia Sistema de Medios Públicos y 13 para los canales regionales; es de destacar que, en la categoría “Premio a la Innovación o Mejor Nuevo Formato de Televisión”, 3 de los 5 nominados son públicos, lo que ratifica que la Tele pública es el espacio para experimentar con nuevas formas de narrar.

lunes, 9 de febrero de 2015

La Memoria NO se Vende


Un gran letrero de “SE VENDE” pende al lado contrario -como equilibrando la composición- del aviso que anuncia el ingreso al Museo Gráfico y Audiovisual del Quindío, un espacio donde la memoria visual de esta región ha sido rescatada –literalmente- de basureros, calles polvorientas y desentendidos ciudadanos que no saben estos últimos -y no tienen porqué saberlo- lo que representa el material visual: fotos,documentos,videos y celuloides, entre otros, que tienen en sus manos, domicilios u oficinas. Cuenta Luis Fernando Londoño, su Director, gestor, administrador y guía de recorrido que, por ejemplo, de debajo de un lavamanos en una oficina, logró recuperar unas latas con valiosa historia cinematográfica del cotidiano acontecer del Departamento, material que hoy está digitalizado y catalogado como un valioso tesoro de la memoria cultural y cívica de la región; lo mismo pasó cuando, de la calle, y a costa de tropiezos con la burocracia, consiguió salvar de ser destruidas, más de veintidós mil cédulas de calarqueños que hoy reposan en el Museo, dando testimonio de la historia y habitantes de la ciudad.

El Museo funciona hace 8 años en una casa colonial del centro de Calarcá, tomada en arriendo, pero sus dueños     –legítimamente- han puesto el predio en venta, lo que pone en riesgo el resguardo pero, sobre todo, el acceso por parte de los ciudadanos a las obras que allí reposan; lo grave no es que quieran vender la casa (sede), sino que las autoridades del Departamento y del Municipio no se den por enteradas: la cultura les resbala; es desconcertante saber que, en los años que lleva funcionando el Museo, según indica su Director, no se ha acercado a recorrerlo e identificar las piezas que contiene, ninguno de los secretarios de cultura del Departamento; me pregunto: ¿cómo puede ser posible administrar la cultura de la región, si no se conoce el mapa de la oferta del sector? son varios los frentes que deben cubrir los encargados del ramo: las artes visuales, escénicas,literarias,musicales, etc; ninguna, más importante que otra.Todas estas manifestaciones, debidamente constituidas y organizadas, deberían ser beneficiarias de apoyos para su desarrollo; no se trata del bien particular, sino del aporte que los gestores hacen a la grandeza del espíritu de la comunidad.

El Museo Gráfico y Audiovisual del Quindío es una iniciativa personal que está convalidada, pues el Ministerio de Cultura reconoce los archivos personales como parte del patrimonio histórico de la nación; estos deben ser preservados y recibir apoyo por parte de las autoridades, para que esas piezas no se queden en la contemplación de unos pocos, sino que estén disponibles al público.

A la comunidad, un llamado para que visiten el Museo en Calarcá, conversen con Luis Fernando y se dejen sorprender por sus historias y, sobre todo, por sus archivos; de paso, si tienen algo de material visual de valor histórico guardado, que lo donen; y a las autoridades departamentales y municipales: una alarma para que valoren el aporte que hace el Museo,dispongan lo necesario para que no se quede sin un espacio donde funcionar y cuente con recursos para mejorar las condiciones en que hoy opera.

viernes, 30 de enero de 2015

Ecléctico


Los inicios de año son una variopinta montaña rusa de temas, por eso hoy haré de este, un espacio ecléctico, donde pasaré de la tv al mercadeo político y de allí a la fiesta brava.

Colombia ha sido un país melodramático, en términos del género que se formatea como telenovela, y en la exploración -exitosa por demás- se ha pasado del melodrama puro y duro de: ‘Chica pobre se enamora de galán adinerado’ a exitosos formatos costumbristas como “Café” o “Azúcar”, que exploraron la idiosincrasia nacional y la pusieron en pantalla, se experimentó con la novela humorística, -en mi criterio uno de los más acertados y enriquecedores ejercicios creativos- con títulos como “Pecados Capitales” o “Pedro el Escamoso” y muy a pesar de los nacionalistas, pero con prolija factura,  se instauro la ‘Narco Novela’ de la cual hay suficiente ilustración. La más reciente exploración de la novela para televisión es la biográfica, como la denomina Dago García, ejemplos: (para ir a los inicios) “Escalona” más reciente tenemos “Amor sincero” –la historia de Marbelle- “El Joe” o “La Ronca de Oro”  entre otras, casi todas con buenos niveles de audiencia.

La novela musical no es nueva pues vale recordar como pionera y revolucionaria a “Pero Sigo Siendo el Rey” aunque una cosa es la novela atravesada por la música y otra la biografía de un músico o grupo como eje argumental de la novela.

Todo este repaso para llegar a “Diomedes, el Cacique de la Junta” una Bionovela que -si se ciñe a la realidad del cantante que la inspiró- tiene los ingredientes necesarios para construir un melodrama exitoso: –desde la perspectiva del rating- música popular, malas costumbres, droga, sexo y violencia, todo en un solo personaje. A pesar de que debería –por mi oficio- ¡Yo, no la veré! pues no solo no me identifico en el vallenato, que desplazó a la bella cumbia o el melodioso porro de ser el género nacional, sino que el personaje me produce escozor.

Zapping 1: En la época navideña algunas campañas políticas trataron de mostrarse cercanas al elector, mandaron tarjetas y saludos familiares en correos virales, incluso a las toldas opositoras, hasta ahí todo bien; lo que no cuadra mucho, es ver videos de los políticos con las manos en la masa, sea de galletas o de… sabrá Dios que, -la comida no se toca con las manos sucias- así que no me parece buena estrategia de mercadeo político verlos en la cocina.

Zapping 2: Hace varios años hablando con un dirigente de la fiesta brava en Manizales, para coordinar la transmisión televisiva de una corrida de la Feria, me respondió esto: “Es más fácil pagar los derechos de un concierto de Shakira, que conseguir la autorización para transmitir la corrida” esa posición tan atávica, como el mismo toreo, es la que ha hecho que los taurinos estén perdiendo la batalla, sin medios no hay difusión y sin difusión la afición no crece. Son los mismos dirigentes de la fiesta brava y los toreros con sus cuadrillas quienes se han encargado de cerrar las puertas a los medios poniendo cortapisas; quizá ya sea demasiado tarde para reaccionar, como dijo un buen amigo: Los Toros terminaran siendo un evento privado y de pronto subrepticio.

Je suis Charlie.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¡Señora su música no me gusta!.


So pena de ser tildado de amargado -lo que no me es extraño y tampoco me preocupa- tengo que decir que las manifestaciones de ‘alegría’ típicas de esta época decembrina, suelen ser en muchos casos, molestas e indeseables.

La ‘alegría’ se expresa, según la idiosincrasia de cada uno, de maneras diferentes; pero comúnmente se confunde con algarabía y, por estas épocas más que en otras, con equipos de sonido a todo volumen -que no suenan precisamente los villancicos interpretados por Pavarotti o los Niños Cantores de Viena, sino- que amplifican las emisoras tropicales, que abundan en la ciudad, y que dedican su programación a ‘chucu chucus’ decembrinos y canciones ramplonas de doble sentido, que además son rematadas –en términos de acabadas- con pertinaces pisa discos: largos, ordinarios y fastidiosos que ‘marcan’ la canción con el nombre y eslogan de la emisora, en contra de cualquier teoría técnica de producción radial, pero amparadas en el mensaje subliminal que cala muy bien en las masas.

Señor o señora… ¡no me gusta su música tropical!, no comparto los mismos cánones de ‘alegría’; y amparado en la máxima universal, de que sus derechos van hasta donde comienzan los míos, no tengo porque soportar el ‘Chucu chucu’ a todo volumen, por favor póngalo para usted solo, en su propio espacio (casa,aparatamento,carro,etc) y a un nivel moderado o, mejor aún, cómprese un reproductor personal con unos buenos audífonos, así podrá seguir cultivando las buenas maneras y haciendo crecer el espíritu con su música sin importunar a los demás.

Para mí, la alegría navideña está en compartir con los seres queridos, en las luces y la buena comida. El silencio y la paz conectan mente y alma, cada loco con su tema; el mío, no es a ritmo de ‘chucu chucu’.

Zapping: Los Quindianos estamos bien representados por estos días en los concursos televisivos; primero fue la participación sobresaliente del pequeño Adrián David en La Voz Kids y ahora Julián Hoyos está dejando en alto al departamento con su intervención en La Prueba. Interesante ver que los artistas de esta tierra destacan a nivel nacional. ¡Talento si hay!, habrá que preguntarse: ¿que están haciendo las administraciones públicas para incentivar la cultura en la región? Seguro saldrán un par de estadísticas, entonces… ¿Es suficiente?

viernes, 12 de diciembre de 2014