Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

FLICKR

www.flickr.com
Elementos de J.Urrea Ir a la galería de J.Urrea

viernes, 8 de noviembre de 2013

“Opiniones propias no del medio”



Una polémica se armó por la publicación en tuiter, de la fotografía de dos periodistas que cubrieron para Teleantioquia, la tragedia del Edificio Space en Medellín, las señoritas posaban sonrientes, con lo que quedaba del edificio de fondo.

No deja de ser cuestionable el hecho de que, en medio de semejante desventura, se publicara en redes sociales la fotografía, pero tampoco es para hacer un lío de talla mayor.

Algunos periodistas -y lo digo como uno que ha cubierto desde la crónica y no desde la noticia, diferentes acontecimientos que en muchas oportunidades resultan trágicos para alguien- asumen como un logro profesional los resultados de su trabajo y, como tal, quieren dejar un registro en su ‘egoteca’, que les permita referenciar el momento; es inevitable recordar que, en alguna oportunidad, para la grabación de una nota sobre asesinos en serie, visité la casa de Guillermo Franco Fonseca, quizás el ultimo veterano reportero de crónica roja del país; allí me encontré con un ‘museo del crimen’, armado con piezas recolectadas en el lugar de los hechos, casquillos de bala del “Bogotazo”, fragmentos de dinamita, latas de accidentes aéreos, billetes del Palacio de justicia, entre muchas otras cosas, lo que hoy, claramente sería tipificado como un delito, por modificación de la escena; al ‘sabueso’, como les decían a los reporteros judiciales de hace algunos años, le han dedicado varios reportajes destacando su ‘curiosa’ colección y, al contrario de juzgarlo, se le ha reconocido su osadía y olfato periodístico; me atrevería a decir que si “Franco” estuviera vigente hoy, sería de los que se tomaría fotos en el lugar y las pondría en las redes, pues más que una herejía, lo que se pretende es perpetuar el momento y dejar constancia personal, de que se estuvo en ese punto y hora históricos;  algunos como Manuel Teodoro y yo, guardamos las acreditaciones de los lugares que visitamos; hay quienes toman evidencias físicas, otros postean fotografías en foros y redes sociales.

Las cuentas en las redes, si bien son públicas, le pertenecen al usuario; los límites de la ética cubren los aspectos profesional y personal, pero no se debe confundir una imprudencia con un desliz ético, por lo que, a pesar de que es un lugar común -que en particular aborrezco-, para las cuestionadas periodistas se aplica la muletilla: “Esta cuenta es personal y no compromete al medio para el que laboro”

Creatividad en Internet



Esta semana se entregaron los premios de la Cámara Colombiana de Informática y Telecomunicaciones y, en ellos, 10 sitios web fueron reconocidos con el galardón “Colombia en Línea”,  que pretende estimular el contenido nacional en internet, el emprenderismo digital y la creatividad, misma, que debería ser intrínseca a la construcción de paginas, portales y contenidos para la red; sin embargo, algunas de las páginas de internet del país están montadas sobre plantillas prediseñadas y, muchas de ellas, no son modificadas o personalizadas en cada proyecto, en buena medida porque aun no se otorga la importancia que merece la presencia en internet y, los directivos, sea cual fuere  el sector,lo hacen por cumplir, lo que se refleja en el diseño y estructura de los sitios web, que se dedican -no todos pero sí muchos- a replicar la información publicada por otros medios y no a producir contenidos propios ni adecuados a la narrativa de la red, que debe contemplar aspectos como facilidad de navegación, utilidad de los contenidos, interactividad y personalización, entre otros. 

Algunos ganadores, que sí le han dedicado atención, tiempo y recursos a sus sitios web, son: Win Sports, como Medio de comunicación; la Superintendencia de Industria y Comercio, como Mejor sitio de gobierno; Aviatur, como Mejor sitio de gran empresa; Renata, como Mejor sitio de investigación; La UNAB, como Mejor sitio de educación virtual. Lo que resulta desconcertante es que, tres categorías fueron declaradas desiertas: La de Mejor sitio de política y democracia, Mejor Juego en línea y Mejor blog de tecnología.

Queda planteada la necesidad de enfocar esfuerzos en esas áreas; en particular, porque están fuera de lo estrictamente comercial y hacen referencia a aspectos sensibles para la sociedad, como la política, el entretenimiento y las TIC y, sobre todo, porque son temas que necesariamente están ligados a las búsquedas en internet, lo que quiere decir que, los usuarios que indagan por este tipo de contenidos producidos y/o editados  en Colombia, no están siendo satisfechos con piezas, en términos integrales de contenido y diseño de alta calidad.

jueves, 17 de octubre de 2013

La Tele debe emocionar.


Buena parte de los documentos regulatorios de la televisión en el mundo establecen que, son funciones de ella, informar, educar y entretener; así lo expresa claramente la ley 182 del 95 en nuestro país y,  es cierto. Esas son responsabilidades legales, teóricas y, en algunos casos, utópicas; pero lo que la televisión sí debe hacer, es:¡Emocionar!.

Las emociones en la tele surgen cuando el televidente -la mayoría de las veces inconsciente- se identifica con lo que sucede en la pantalla, por ver representado allí un sueño, una frustración o el reflejo de su vida o la de algún conocido suyo; la industria audiovisual tiene claro eso;
-bueno, casi toda la industria- y estructura sus productos apelando a la sensibilidad de los espectadores; algunos lo hacen en tono de melodrama, camuflado de serie de acción; otros en forma de concurso, como La Voz Colombia: una pieza audiovisual blanca, es decir, sin componendas ni vericuetos, sin alianzas o intrigas, solo con el talento y las ganas de los participantes y la chispa de los jurados, acompañado todo ello de una producción impecable, que está descrita con puntos y comas en la biblia de producción que debe cumplir el canal, al comprar la licencia del programa holandés.

En la búsqueda de las emociones, en esta segunda temporada del concurso de talento musical, encuentro recursos narrativos interesantes, como la experiencia de hacer partícipe al televidente, de la expectativa de conocer al concursante, denominado “audición doblemente a ciegas”; pero también identifico, con fines emocionales, la intención de condicionar la selección de algunos participantes, a sus experiencias de vida; hay muchos dramas personales como antecedente a la presentación. Esto se refleja en unos cuantos comentarios de tuiter, por ejemplo:“No hay discapacidades, no hay límites, bravo” @IvanLalindeg  - “Si pude yo que soy ciego, por qué no va a poder usted, que ve?” grande camilo” @carloscuentero- “Si se presentó a #LVC y no tiene una historia dramática, de verdad se presentó” @Trinandito.

Espero sinceramente que no se limite la narrativa de este programa a los dramas particulares y que, mas bien, siga siendo una ventana para el talento y los sueños de colombianos, así como lo plantea otro tuit: “La tv de entretenimiento bien hecha, siempre emociona.El entretenimiento también puede ser constructivo y reflejo de talentos” @alejandroangel

Zapping: Se ha difundido esta semana, a través de redes sociales, la “Canción oficial de las Fiestas de Armenia 2013”: una ‘pieza musical’ que nada tiene que ver con nuestra identidad y región; un inventario de espacios y lugares comunes, falto de creatividad y, sobre todo, de estética. Del video que acompaña la canción, puedo decir que es una seguidilla de imágenes de noticiero, impertinentes, burdas y muy mal montadas; esa no es la imagen de una ciudad moderna, turística y armoniosa; mucho menos, la representación del paisaje cultural cafetero del que hacemos alarde.



martes, 24 de septiembre de 2013

Todo por el Arte.




Fui testigo de primera mano del inicio del Festival de Artes Armenia en el año 99 cuando, con Leo Echeverry su director, apoyamos las comunicaciones del evento; sé del esfuerzo que requiere la organización de un festival de este nivel, coordinación de traslados nacionales e internacionales, hospedaje y alimentación para grupos numerosos, largas horas de trabajo y trasnochos, acompañados de mucha promoción, todo esto precedido de un desgastante ‘lobby’ a la política cultural, que no siempre es culta, y del desdén con el que miran estas gestiones algunos, no todos, dirigentes en la región.

Aplaudo de pie, la decisión de Teatro Azul de poner en escena el Festival, después de tres años de ausencia; eso demuestra el compromiso con la cultura que tienen el director y su equipo, pero a la vez deploro, con pitos y tomates, la desabrida función de la dirigencia política regional, que pasó de agache, dejando casi todo el esfuerzo financiero de un proceso tan complejo y costoso como la organización del Festival, en manos de los mecenas; Teatro Azul es sala concertada del Ministerio de Cultura; eso, además de ser un sello de calidad, es un paliativo para las finanzas, pero es claro que con esos recursos no se alcanza a pagar ni uno de los grupos o artistas invitados.

El Festival es un regalo para todos porque, con el arte gana la gente, con la cultura crece el alma, con el teatro se refresca el espíritu, dando un respiro al vertiginoso ritmo digital a través de lo análogo, representado en el cuerpo presente, en la relación artista-público y en la convivencia en un mismo espacio.

Aquí se aplica, con precisión absoluta, la máxima popular ‘Todo por el arte’; espero que la ciudadanía sepa apreciar la oportunidad y valorar el esfuerzo realizado por los gestores culturales.

Zapping: Dando un salto de lo análogo a lo digital, es de resaltar una iniciativa del Festival de Cine Creative Commons de Barranquilla, que aunque suene distante, no lo está, pues han decidido hacer un experimento de creación colectiva, convocando a los guionistas y realizadores de todo el mundo -y ahí cabe el Quindío- para que bajen y modifiquen historias escritas por guionistas nacionales y extranjeros; la idea es tener diferentes interpretaciones y versiones del guion, en piezas audiovisuales que, igualmente, contarán con licencia libre.

Otra forma de demostrar que el arte y “lo creativo, si es compartido es más divertido”, como ellos mismos lo dicen.

sábado, 14 de septiembre de 2013

En TV también: Divide y Vencerás

-->
A pesar de que el refrán popular hace referencia a la desintegración de los grupos (de poder, económicos, militares, sociales, religiosos, etc.),para buscar la victoria debilitando a los individuos uno a uno, en esta oportunidad, la frase está hecha, como por un sastre, para lo que se viene en materia de Televisión Digital Terrestre (TDT) en el país: La división de un solo canal en hasta cuatro canales, que pueden transmitir contenidos diferentes e incluso sectorizados.

Se ha conocido un documento, ”en construcción”, que probablemente firmarían los gerentes de los ocho canales regionales del país, en el que le manifiestan a la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), la preocupación por la aplicación del Acuerdo 02 de 2012 de la desaparecida Comisión Nacional de Televisión CNTV., en el que se reglamenta “La prestación del servicio público de televisión abierta radiodifundida digital terrestre”;  en particular, le preocupa a la televisión regional, lo concerniente al aval con el que contarían los operadores privados de televisión nacional, para desencadenarse en el canal digital principal en, entre un 5 y un 20 por ciento de la programación; esto quiere decir, que Caracol y RCN estarían habilitados para montar programas especiales para cada una de las regiones e, incluso, producir noticieros con contenidos locales aunque, en este último caso,  tendrían la restricción de que no podrían emitirse en el mismo horario de los noticieros de los 8 regionales.

Si se divide la programación de la televisión privada nacional, se les entregará la victoria a los grupos empresariales, quienes comenzarán a arañar - gracias a sus músculos financieros, capacidad tecnológica y operativa- la esquiva pauta regional, por la que vienen trabajando en sus  respectivas zonas los canales públicos, desde hace ya muchos años, además de ponerse en riesgo el acceso de los canales regionales, a los eventos de interés general, toda vez que podrían resultar más ‘atractivos’ para los organizadores de éstos, las marcas, ofertas, combos y promociones, de los ‘grandes’ canales.

No hay que oponerse a la competencia; bienvenida sea; allí gana el televidente; pero que se haga entre pares y con reglas claras. Habrá que esperar la respuesta de la ANTV a la susodicha reclamación, pues entendemos, que la reglamentación de la TDT será revisada y ajustada.