Carmesí es un libro ilustrado de Microcuentos, disponible bajo licencia Creative Commons 4.0 (CC,BY) escrito por Jorge Urrea. Siéntase libre de Descargarlo y compartirlo

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jueves, 17 de octubre de 2013

La Tele debe emocionar.


Buena parte de los documentos regulatorios de la televisión en el mundo establecen que, son funciones de ella, informar, educar y entretener; así lo expresa claramente la ley 182 del 95 en nuestro país y,  es cierto. Esas son responsabilidades legales, teóricas y, en algunos casos, utópicas; pero lo que la televisión sí debe hacer, es:¡Emocionar!.

Las emociones en la tele surgen cuando el televidente -la mayoría de las veces inconsciente- se identifica con lo que sucede en la pantalla, por ver representado allí un sueño, una frustración o el reflejo de su vida o la de algún conocido suyo; la industria audiovisual tiene claro eso;
-bueno, casi toda la industria- y estructura sus productos apelando a la sensibilidad de los espectadores; algunos lo hacen en tono de melodrama, camuflado de serie de acción; otros en forma de concurso, como La Voz Colombia: una pieza audiovisual blanca, es decir, sin componendas ni vericuetos, sin alianzas o intrigas, solo con el talento y las ganas de los participantes y la chispa de los jurados, acompañado todo ello de una producción impecable, que está descrita con puntos y comas en la biblia de producción que debe cumplir el canal, al comprar la licencia del programa holandés.

En la búsqueda de las emociones, en esta segunda temporada del concurso de talento musical, encuentro recursos narrativos interesantes, como la experiencia de hacer partícipe al televidente, de la expectativa de conocer al concursante, denominado “audición doblemente a ciegas”; pero también identifico, con fines emocionales, la intención de condicionar la selección de algunos participantes, a sus experiencias de vida; hay muchos dramas personales como antecedente a la presentación. Esto se refleja en unos cuantos comentarios de tuiter, por ejemplo:“No hay discapacidades, no hay límites, bravo” @IvanLalindeg  - “Si pude yo que soy ciego, por qué no va a poder usted, que ve?” grande camilo” @carloscuentero- “Si se presentó a #LVC y no tiene una historia dramática, de verdad se presentó” @Trinandito.

Espero sinceramente que no se limite la narrativa de este programa a los dramas particulares y que, mas bien, siga siendo una ventana para el talento y los sueños de colombianos, así como lo plantea otro tuit: “La tv de entretenimiento bien hecha, siempre emociona.El entretenimiento también puede ser constructivo y reflejo de talentos” @alejandroangel

Zapping: Se ha difundido esta semana, a través de redes sociales, la “Canción oficial de las Fiestas de Armenia 2013”: una ‘pieza musical’ que nada tiene que ver con nuestra identidad y región; un inventario de espacios y lugares comunes, falto de creatividad y, sobre todo, de estética. Del video que acompaña la canción, puedo decir que es una seguidilla de imágenes de noticiero, impertinentes, burdas y muy mal montadas; esa no es la imagen de una ciudad moderna, turística y armoniosa; mucho menos, la representación del paisaje cultural cafetero del que hacemos alarde.



martes, 24 de septiembre de 2013

Todo por el Arte.




Fui testigo de primera mano del inicio del Festival de Artes Armenia en el año 99 cuando, con Leo Echeverry su director, apoyamos las comunicaciones del evento; sé del esfuerzo que requiere la organización de un festival de este nivel, coordinación de traslados nacionales e internacionales, hospedaje y alimentación para grupos numerosos, largas horas de trabajo y trasnochos, acompañados de mucha promoción, todo esto precedido de un desgastante ‘lobby’ a la política cultural, que no siempre es culta, y del desdén con el que miran estas gestiones algunos, no todos, dirigentes en la región.

Aplaudo de pie, la decisión de Teatro Azul de poner en escena el Festival, después de tres años de ausencia; eso demuestra el compromiso con la cultura que tienen el director y su equipo, pero a la vez deploro, con pitos y tomates, la desabrida función de la dirigencia política regional, que pasó de agache, dejando casi todo el esfuerzo financiero de un proceso tan complejo y costoso como la organización del Festival, en manos de los mecenas; Teatro Azul es sala concertada del Ministerio de Cultura; eso, además de ser un sello de calidad, es un paliativo para las finanzas, pero es claro que con esos recursos no se alcanza a pagar ni uno de los grupos o artistas invitados.

El Festival es un regalo para todos porque, con el arte gana la gente, con la cultura crece el alma, con el teatro se refresca el espíritu, dando un respiro al vertiginoso ritmo digital a través de lo análogo, representado en el cuerpo presente, en la relación artista-público y en la convivencia en un mismo espacio.

Aquí se aplica, con precisión absoluta, la máxima popular ‘Todo por el arte’; espero que la ciudadanía sepa apreciar la oportunidad y valorar el esfuerzo realizado por los gestores culturales.

Zapping: Dando un salto de lo análogo a lo digital, es de resaltar una iniciativa del Festival de Cine Creative Commons de Barranquilla, que aunque suene distante, no lo está, pues han decidido hacer un experimento de creación colectiva, convocando a los guionistas y realizadores de todo el mundo -y ahí cabe el Quindío- para que bajen y modifiquen historias escritas por guionistas nacionales y extranjeros; la idea es tener diferentes interpretaciones y versiones del guion, en piezas audiovisuales que, igualmente, contarán con licencia libre.

Otra forma de demostrar que el arte y “lo creativo, si es compartido es más divertido”, como ellos mismos lo dicen.

sábado, 14 de septiembre de 2013

En TV también: Divide y Vencerás

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A pesar de que el refrán popular hace referencia a la desintegración de los grupos (de poder, económicos, militares, sociales, religiosos, etc.),para buscar la victoria debilitando a los individuos uno a uno, en esta oportunidad, la frase está hecha, como por un sastre, para lo que se viene en materia de Televisión Digital Terrestre (TDT) en el país: La división de un solo canal en hasta cuatro canales, que pueden transmitir contenidos diferentes e incluso sectorizados.

Se ha conocido un documento, ”en construcción”, que probablemente firmarían los gerentes de los ocho canales regionales del país, en el que le manifiestan a la Autoridad Nacional de Televisión (ANTV), la preocupación por la aplicación del Acuerdo 02 de 2012 de la desaparecida Comisión Nacional de Televisión CNTV., en el que se reglamenta “La prestación del servicio público de televisión abierta radiodifundida digital terrestre”;  en particular, le preocupa a la televisión regional, lo concerniente al aval con el que contarían los operadores privados de televisión nacional, para desencadenarse en el canal digital principal en, entre un 5 y un 20 por ciento de la programación; esto quiere decir, que Caracol y RCN estarían habilitados para montar programas especiales para cada una de las regiones e, incluso, producir noticieros con contenidos locales aunque, en este último caso,  tendrían la restricción de que no podrían emitirse en el mismo horario de los noticieros de los 8 regionales.

Si se divide la programación de la televisión privada nacional, se les entregará la victoria a los grupos empresariales, quienes comenzarán a arañar - gracias a sus músculos financieros, capacidad tecnológica y operativa- la esquiva pauta regional, por la que vienen trabajando en sus  respectivas zonas los canales públicos, desde hace ya muchos años, además de ponerse en riesgo el acceso de los canales regionales, a los eventos de interés general, toda vez que podrían resultar más ‘atractivos’ para los organizadores de éstos, las marcas, ofertas, combos y promociones, de los ‘grandes’ canales.

No hay que oponerse a la competencia; bienvenida sea; allí gana el televidente; pero que se haga entre pares y con reglas claras. Habrá que esperar la respuesta de la ANTV a la susodicha reclamación, pues entendemos, que la reglamentación de la TDT será revisada y ajustada.

sábado, 24 de agosto de 2013

¡Qué miedo,los medios de Las Farc!

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En este mes de agosto, durante el desarrollo del segundo punto de la mesa de negociación entre el Gobierno colombiano y las Farc en busca de la paz, denominado “Participación política”, el grupo guerrillero presentó una insólita demanda: quieren radio, prensa y televisión financiados con recursos del estado.

No han entregado las armas, no se han incorporado a la vida civil, pero buscan garantizar el acceso al escenario político, con medios de comunicación que les permitan hacer proselitismo abiertamente y, lo que es peor, con el dinero de los colombianos, a quienes nos han secuestrado, masacrado, extorsionado y engañado durante más de cincuenta años; ellos esperan ‘caer parados’ en el Congreso -con garantías que ningún colombiano ‘de bien’ tiene- y acceder a un canal de televisión, lo que no han podido lograr empresarios de la industria audiovisual del país o de afuera, (me refiero al tercer canal).

En la búsqueda de la paz, el gobierno seguramente estará movilizando ya al Ministerio TIC, la Autoridad Nacional de Televisión, la Agencia Nacional del Espectro, entre otros, para estudiar las demandas de los insurrectos; espero, como ciudadano colombiano, que se consiga la paz; hago votos porque la guerrilla exponga sus ideales -si es que le queda alguno- en el escenario político, lejos de las armas y los campamentos, pero, rechazo el que se les entreguen, cual piñata, medios de comunicación que terminarán adoctrinando y difundiendo las mentiras que hoy les inyectan, como con aguja hipodérmica, a sus cada vez menos, adeptos ideológicos.

Si quieren medios, que primero paguen lo que deben y ahí sí, desde la legalidad, conquisten los espacios políticos y sociales; después, como cualquier ciudadano, que reclamen el derecho que les otorga la Constitución en su artículo 20: la libertad de expresión y de creación de medios de comunicación; antecedentes como el Noticiero AM-PM del M-19, demuestran que ello es posible.

A este paso, y haciendo honor a las tendencias de la comunicación digital, las Farc, terminarán reclamando, con cargo al erario, una estrategia ‘Cross Media’ que incluya: video juego, parque temático y libros de la guerrilla Colombiana.