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martes, 24 de marzo de 2015

Los Embrollos de la Tv


La situación actual de la política audiovisual en Colombia –en lo que a televisión concierne- es delicada, pues dos de las instituciones encargadas de esta, no tienen representante legal: La Autoridad Nacional de Televisión (ANTV) máximo ente rector del tema, debe comenzar de nuevo con el proceso de selección de un director, después de la recomendación que les dio la Función Pública, lo que no significa que permanezca al garete; hoy está encargada Juanita Farfán y, hasta finales de enero, lo estuvo Mariana Viña, una de las juristas que más sabe de televisión en este país y quien -a mi juicio, desde una perspectiva técnica- debería asumir el cargo en propiedad. Por otro lado, pero en la misma entidad, sigue en el limbo la elección del representante de los gobernadores en la Junta Nacional de Televisión (JNTV): ahora solo quedan unos cuarenta días para postular y adelantar el proceso de selección por parte de una universidad designada por el ministerio de Educación Nacional; no me queda claro cuál es la demora, pero espero que no tenga que ver con intereses diferentes a la propia Tv.

Por el lado de Señal Colombia, Sistema de Medios Públicos, mejor conocida como RTVC -entidad que maneja la televisión y radio pública nacional -debió renunciar a la gerencia general Lucy Osorno, debido a diferencias con el ministro TIC; aunque el lío allí tiene que ver con el proyecto de DTH Social, del que ya hemos hablado en esta columna, lo han generalizado llevándolo al punto de afirmar que todos los canales públicos podrían quedar fuera del aire si no se adelanta la licitación del satélite; lo que yo creo es que, bajo ninguna circunstancia, se pueden apagar los canales de la televisión pública, porque es una obligación del gobierno garantizarla, de tal manera que, si no se alcanza a cumplir con el proceso, deberán apelar a una prórroga del contrato actual del segmento satelital por el que emiten los canales antes mencionados. Seguramente no será tan fácil como aquí se escribe pero, en todo caso, la operación deberá continuar. Para asumir la gerencia de RTVC está sonando el ingeniero Mauricio Samudio, conocedor del sector y con amplia experiencia técnica, académica y administrativa; sería un acierto.   

Zapping 1: En la pasada emisión de los premios India Catalina la televisión pública se llevó 11 estatuillas; la calidad audiovisual y la exploración en formatos y contenidos fue valorada por los miembros votantes; bien por la Tv pública.

Zapping 2: Aparecen por estos días de campaña electoral, programas radiales y de televisión que sorpresivamente pasan de ser magazines a programas de opinión, o periódicos y pasquines que, por obra y gracia de…. aumentan su periodicidad de circulación y tiraje; valdría la pena que las universidades -por ejemplo el programa de Comunicación Social de la UQ-  y la MOE, montaran un observatorio riguroso y académico, para medir el nivel de compromiso de los medios locales con las campañas políticas, y el cumplimiento de los mismos en cuanto a la legislación concerniente a la equidad informativa y participación política. Es época de mercenarios.

lunes, 28 de julio de 2014

Memoria Audiovisual


Este, que es el momento de los sesenta años de la televisión en nuestro país, es propicio para destacar el valor de la memoria audiovisual, esa que muchos no saben en que consiste y que otros pocos menosprecian por considerar que el registro de imagen en movimiento: cinematográfica o de video, no es más que una novedad de la ‘gomelería’ tecnológica del momento.

La verdad es que, desde que se puede capturar imagen y dejarla plasmada en algún soporte, inicialmente: químico, posteriormente magnético y actualmente estado sólido, los acontecimientos se perpetúan, permitiendo refrescar la memoria a quienes los vivieron e ilustrar a los que no lo hicieron, el valor de lo audiovisual consiste en re-crear, en re-vivir lo que se está visualizando y esto como todas las joyas o los mejores vinos, toma mayor valor con el transcurrir del tiempo, la imagen en movimiento se aprecia más cuando nos permite conocer lo que pasó, con detalles y matices, cuando se evidencia en la existencia humana el efecto de los años, así: una caminata por la playa, la estación del tren o una salida de la iglesia, sin importar la informalidad o espontaneidad del momento, nos permite apreciar la estética de la época, el comportamiento de la gente o el ritmo de la vida; pero de nada sirve esta opción maravillosa, si quienes capturan pedazos de tiempo, mediante el artefacto tecnológico que tengan a su alcance, no son conscientes de lo que hay en sus manos, de lo que significa para sus sucesores y la manera como se debe preservar para su posterior disfrute.

Hace una semana en la Biblioteca Nacional de Bogotá, un lugar lleno de significado para la televisión de este país, por ser epicentro de sus albores, se presentó un proyecto que bien merece aplausos, se trata de Señal Memoria, un espacio en la nube, es decir en internet, en el que se podrá acceder a más de 18 mil archivos correspondientes a la historia de la radio y la televisión de este país, Señal Colombia sistema de medios públicos, ha conseguido, con esta iniciativa, comenzar a compartir y poner al alcance de la comunidad,  la memoria sonora y audiovisual colombiana.

Bien haríamos, quienes de alguna manera trabajamos con la imagen, en asumir mayor consciencia de la importancia de lo que capturamos con nuestras cámaras y así darle un adecuado manejo a lo que se convierte en memoria audiovisual, que como los valores, comienza por casa.